Una preciosa libélula nacarada, como las que revolotean sobre la superficie de los estanques y se posan delicadamente en los juncos ante nuestros ojos. Nos encanta esta pinza para el pelo por sus maravillosos detalles: alas iridiscentes, toques de purpurina, un ojo de diamantes de imitación… ¡Esta pequeña parece sacada de un cuento de hadas!





